
Hole in the Wall
«En la senda de la sociedad industrial hacia la del conocimiento, el papel y los procedimientos de la amistad toman más fuerza que el papel de la violencia o la agresión. Los niños ya han entendido que la colaboración es la manera de avanzar»
Sugata Mitra (http://sugatam.blogspot.com/), científico indio y profesor de tecnología de la educación en la Universidad de Newcastle, dedicó nueve años a experimentar en las zonas pobres y rurales de su país natal con su proyecto “Hole in the Wall” (http://www.hole-in-the-wall.com/). Con él llegó a una valiente conclusión: en el siglo XXI, y dada la limitación de recursos pedagógicos en ciertas zonas del mundo, grupos de niños podrán saltarse todo el ciclo escolar con el uso de ordenadores e Internet.
Básicamente, Sugata Mitra instaló un ordenador con acceso gratuito e ilimitado a internet, fuera de su oficina en Nueva Delhi.
Apenas vieron el equipo, los niños mostraron curiosidad y, sin ningún tipo de ayuda, fueron descubriendo las posibilidades que les ofrecía esa máquina. Así aprendieron a navegar por la red, se descargaron música, aprendieron a sacar su parte más creativa con programas como el Paint, aprendieron inglés, informática… pero sobretodo aprendieron a compartir, a ayudarse mutuamente, a pensar en grupo y a colaborar para avanzar juntos.
Está claro que a medida que avanzamos en la vida, retrocedemos en aspectos como la inocencia, la sabiduría innata del ser humano, la intuición…
Este proyecto me ha hecho pensar en la evolución, en la conciencia global de la humanidad. No hace tantas generaciones los recién nacidos mantenían los ojos cerrados durante unos días, eran bebés que comían y dormían. Actualmente un bebé nace despierto, curioso, con una mirada que desborda vida… y mientras tanto, en una de las zonas rurales más pobres del mundo, unos niños que nunca antes habían visto un ordenador, aprenden por sí solos a navegar por internet.
Qué pasaría si además de darles ordenadores, les diéramos juegos educativos?
Aquí os dejo la conferencia de Mitra en febrero de 2007 en Ginebra, Suiza. No tiene desperdicio.










¿Y tu qué opinas?