Redacción de contenidos para web

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Consejos

Llegas a casa después de un duro día de trabajo, te haces un té y te sientas en el sofá tapada por una manta (vamos a imaginar que hace frío), con una buena novela entre las manos y…

Aceptémoslo. Esa visión romántica de la lectura está muy bien cuando leemos por placer. Pero, en general, cuando leemos a través de una pantalla y lo que buscamos no es el placer de la propia lectura, sino información, la manera en que leemos es muy diferente.

Cuando diseñamos una web tenemos que tener siempre en mente cómo va a ser la interacción con el usuario, de qué manera va a comportarse, desde qué dispositivo va a leernos y cuál es la mejor manera de hacer que la navegación sea eficiente. Un error muy común es no tener en cuenta esta premisa a la hora de plasmar contenidos textuales en pantalla. Con este post pretendo dar algunas pinceladas básicas al respecto.

1. ¿Qué va antes, diseño o contenido? 

¡Pues depende! En un escenario ideal en el que partimos de un proyecto “de cero”, lo ideal sería tener claros los contenidos antes de empezar a diseñar. De esta manera el diseño (wireframes) se pensaría en base a aquello que queramos mostrar y los ajustes de contenido posteriores serían mínimos. (Llegados a este punto del post, los editores y diseñadores de Factorsim deben estar llorando de la risa).

Siendo realistas, es inevitable que a lo largo del proceso de creación de la web aparezcan o desaparezcan contenidos y se modifiquen diseños por necesidades ajenas a éstos. Inevitablemente, el cambio en los contenidos afecta al diseño y viceversa, pero si somos previsores y hacemos un buen planteamiento inicial del proyecto podemos conseguir que se reduzca el impacto de cambios en la producción.

Si necesitamos añadir un contenido nuevo a un diseño ya aprobado, tenemos que pensar en el espacio que tenemos para ubicarlo. Hay que redactar en base a ello y conseguir enviar nuestro mensaje al usuario con un número limitado de caracteres. De esta manera evitaremos volver locos a diseñadores y desarrolladores. Si podemos hacerlo en Twitter, también podemos hacerlo en nuestra web. ¡Economía lingüística!

Por otro lado, un cambio en gráfica afectará (más que probablemente) a los contenidos ya editados, de manera que habrá que intentar que el nuevo diseño genere el menor impacto posible en el contenido ya publicado.

2. Lo bueno, si breve…

En muchas ocasiones confundimos espacios vacíos con espacios sin utilidad. Esto nos lleva a querer aprovechar esos espacios para añadir “una aclaración más” que muchas veces es innecesaria.

Los espacios limpios se perciben mucho mejor, se entienden más rápidamente y llegan mejor al usuario. Un usuario que, probablemente, no va a tardar más de unos segundos en decidir si nuestra web es o no lo que está buscando. Es decir, si llenamos nuestra web de contenidos innecesarios es muy probable que el usuario nunca llegue a leer esa “aclaración más”. ¿Conclusión? ¡Sobra!

simple vintage sea green frame

En el artículo 5-Second Test: Measuring Your Site Content\’s Pages, podemos ver un ejemplo de la percepción que tiene el usuario al ser expuesto durante un período de 5 segundos a un mismo mensaje presentado de dos maneras diferentes. La web que utilizan no es el ejemplo que yo usaría como web “limpia”, pero creo que el ejemplo es claro: uno funciona. El otro no.

Por otra parte, si necesitamos ir dejando mensajes al usuario a lo largo de toda la web para indicarle de qué manera tiene que comportarse para encontrar el contenido que ofrecemos, probablemente el problema no sea el usuario, sino nuestra web.

3. ¿Por qué escribo lo que escribo?

Una web no es un blog. Aunque parezca muy obvio, a veces es complicado tener esto en mente cuando redactamos contenido. Una web puede contener un blog o tener espacios dedicados a información textual detallada a los que podamos llegar desde nuestra home, pero en rara ocasión necesitaremos demasiada información textual en las páginas principales de nuestro site.

Un blog, a pesar de tener también unos estándares de redacción definidos para mejorar la comprensión del usuario, no tiene las limitaciones espaciales que tiene una web. Esto es así porque el objetivo de un blog es informar sobre algo de manera (más o menos) detallada. Para redactar los textos para cada una de las páginas de nuestra web tendremos que tener claro el objetivo de cada una de ellas. ¿Queremos llamar la atención del usuario?, ¿queremos que se comporte de una determinada manera?, ¿queremos que acceda a cierta información?, etc.

Camera-Lens

Una vez hayamos definido el objetivo de nuestra página podremos pensar nuestro contenido y jerarquizarlo, de manera que lo más importante aparezca primero (recordemos que el contenido que está en la parte superior de una página es el que va a indexar en Google). Además, será más fácil escoger las palabras adecuadas (y justas) para nuestro mensaje.

4. ¿Qué y cómo escribo?

Aunque conocer los límites de redacción son importantes, la manera en que presentamos el texto no lo es menos. Teniendo en mente la idea de que el usuario no va a leer, sino que va a “escanear” nuestra web para decidir si le parece merecedora de su tiempo, tenemos que ponerle las cosas fáciles. Por eso se pueden utilizar algunos trucos que le puedan ayudar:

  • Para llamadas a la acción utilizaremos infinitivos o imperativos en frases de no más de 3 o 4 palabras como “Accede” o “Contacta con nosotros”.
  • Si nuestro texto va más allá de un par de frases de presentación, utilizaremos frases simples y párrafos cortos. De este modo, el lector no tiene que pararse a comprender largas frases subordinadas.
  • Se pueden utilizar recursos visuales para resaltar trozos de texto importantes. Podemos utilizar negritas, cursivas, colores, tipografías, listas, presentaciones gráficas, etc. Eso sí, sin abusar. Si ponemos todo un párrafo en negrita, la función de resaltar que se le pretende dar pierde su sentido.
  • Hay que mantener el tono de la redacción en toda la web. Es decir, si tratamos al usuario de tú en la home, no utilizaremos el estilo indirecto en cualquier otra pantalla.
  • Es importante tener en mente que cuando creamos una web el usuario puede (cada vez más) no estar detrás de la pantalla de un ordenador. La versión responsive de un texto muy largo puede desmontar parte de nuestra web.

Para ampliar un poco esta información, os recomiendo echar un ojo al libro Tienes 5 segundos (Juan Carlos Camus), una fantástica guía de redacción para contenidos web que, además, explica en detalle la teoría de los 5 segundos que os explicaba en el segundo punto de este post.

5. ¿Y la ausencia de texto?

Pues ni tanto ni tan poco. Las webs con imagen o vídeo de fondo son tendencia en 2014, pero la ausencia total de texto es poco recomendable a nivel de SEO porque imágenes y vídeos no indexan en Google. También por este motivo es importante incluir palabras clave en las primeras líneas de texto de la página. Estas mismas palabras clave son las que, como editores, podemos resaltar visualmente para que el usuario las localice de un vistazo y le sea más fácil decidir si quiere o no leer nuestro contenido.

6. Inicio, desarrollo y final

Es la estructura de narrativa que nos enseñaron a todos en el instituto (al menos a los que sumamos ya más de 30). Pero en web esto no funciona. ¿Qué pasa con el usuario que, a través de un buscador, un amigo o un twit ha llegado a una página de nuestra web que no es la home? También se merece que le demos un contexto.

La manera en que se lee una web no tiene porqué ser lineal, de manera que cuando redactamos hay que recordar que el usuario puede no haber leído absolutamente nada más que lo que estamos redactando. Eso sí, es importante mostrarle a nivel gráfico en qué punto de la web se encuentra: menús, hilos de ariadna… ¡Contextualicemos!

Como os decía al principio, esto son sólo cuatro pinceladas al respecto de este tema que puedan servir de inicio o de reflexión para todos aquellos que nos dedicamos a hacer malabares con las palabras.

end

NOTA: Un editor jamás hubiese puesto punto al final de este “The end”.

Fuente de las imágenes:

natalia.casal@factorsim.com'
natalia
Project Manager en @factorsim. Hago malabares con contenidos y calendarios. No soy Community Manager.

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